28 de diciembre.

Intencionadamente, he dejado pasar la fecha indicada. Desde pequeño, la conocí como una conmemoración que en teoría recordaba una matanza infantil. El espíritu que reinaba en cambio a tan dramático hecho, era burlesco y se recordaba en general tanto en prensa como en otros medios de comunicación, como sinónimo de tratar de engañar de alguna manera a otro (s), denominándoles después como "inocentes". Nunca me pareció acorde esta manera de recordar una matanza y ahora hablemos de determinadas cuestiones relativas al tema.
La cita de ella se encuentra en el Evangelio de Mateo: 2-16/18. Mateo Leví, hijo de Alfeo el recaudador de tributos, que escribió este Evangelio unos 80 años d.C. El Historiador de la antigüedad Flavio Josefo, no da cuenta de matanza de niños alguna. El lugar: Belén en Judá, una pequeñísima aldea al sur de Jerusalem, que por muchos niños que tuviera en esa época menores de dos años, no creo que superara el número de media docena.
Y ahora, vayamos a como nos han contado las cosas: El rey Herodes (el Grande), a la ida de los Magos en su camino para adorar al Niño que han pronosticado las profecías como el que será Rey de Israel y ante el temor de perder el trono, manda degollar a todos los niños menores de dos años. También se habla de que José y María, se encaminan a Jerusalem a fin de empadronarse y en el trayecto nace Jesús y aquí es donde empiezan las dificultades para ensamblar el conjunto.
Herodes, había nacido en Ascalón el año 73 a.C y fallece 4 años antes del nacimiento de Cristo. Tras ser gobernador inicialmente por su amistad con Marco Antonio y posteriormente Tetrarca nombrado por el Senado de Roma, a pesar de sus obras como constructor de puentes, ampliación del Templo, algunas fortalezas, etc, no es demasiado querido por el pueblo, al ser un colaborador de Roma. Sin embargo, tras vencer a Antígona, logra ser Rey de Judea, durante más de treinta años hasta su muerte. Es como cualquier otro gobernante de la época, muy capaz de mandar degollar a quien se le ponga por delante si favorece a sus intereses, pero ese no es el estado de la cuestión.
El Senador Quirino, es enviado a Judea para hacer un censo en tiempos de Octavio, treinta y siete años después de la batalla de Actium, en la que aquel venció a la escuadra conjunta de Marco Antonio y Cleopatra. Como esta batalla, (según Flavio Josefo), fue el 2 de septiembre del año 31 a.C, ocurre que el censo que originó el peregrinaje a Jerusalém de lo padres de Jesús, sería pués 6 años después del nacimiento de Cristo. Y aquí es donde las cifras empiezan a no concordar, por lo que dejemos de calentarnos la cabeza y pensemos que quizá lo más facil sea tratar de no analizar demasiado las cosas y seguir tomando el día como el ideal para las bromas
_______________

El gorrión que volvió.

Quedaban pocos días
para terminar septiembre.
Yo, leía en el patio
y pensaba a ratos las frases leidas.
Un gorrión, se posó cerca de mí.
Le miré y me miró con esos ojillos
inquietos y vivos de los gorriones.

Seguí leyendo y empezó a pìar
desaforadamente.
Volví a mirarlo y pensé:
¿Qué querrá decirme?
No dejaba de piar y reparé
entonces en una de sus patas
que estaba doblada como encogida.

Le miré nuevamente y lo cogí
lo más suavemente que pude.
Sentí temblar su corazón
a la vez que creía saber, su pequeño cerebro
pensaba si se había equivocado
al confiar en mí...

Le dije despacio, que trataría de curarlo
y tomando tres trozos de palilos,
le coloqué la patita derecha
y se los puse sujetos con un hilo,
procurando no le apretara demasiado.

Para tranquilizar su ansiedad,
le dí unas migas de pan.
Después, lo eché a volar...

Han pasado casi tres meses
y la otra tarde en que salí al patio
trás una tormenta,
se me posó, inesperadamente
un gorrión en mi hombro derecho.
Antes de mirarlo, sabía que era él.
Después, se dejó tomar por mi mano
y mirándole la pata, ví que estaba firme
aunque los palillos y el hilo ya no estaban...

Entré en casa y como la vez aquella,
le dí migas de pan que picoteó
mientras daba saltitos. Al poco, me miró
y salió volando...

Posiblemente vuelva otro día a visitarme...

_______________

Otra visión de Nochebuena.

Ya pasó la Nochebuena
con su carga emocional
tan cuesta arriba...

Ya vuelve la apacible tranquilidad
de los días habituales
sin recuerdos.

Ya no hay que contar en silencio
personal,
-mientras se muestra un semblante alegre-
a los que estuvieron en ese mismo lugar
que hoy está vacío
y por ello, mucho más vacío
como si no hubieran estado allí nunca...

Y aunque te alegre ver los nuevos brotes
rientes de la familia,
¡Cuantos pensamientos sombríos
mientras te esfuerzas superándote,
como un muñeco de circunstancias
para que nadie lea tu interior!..

Ahora que ya paso la Nochebuena,
llegaron los días monótonos quizá,
pero con su tranquilidad anestesiante
de recuerdos, anunciando
que falta un año todavía, para
la esperada repetición ya conocida...

________________

Felicitación.


Un año más, deseo hacer llegar a todos los seguidores antiguos o recientes del blog, visitantes esporádicos o simples paseantes por él, mis mejores deseos en estas Navidades, ampliables al ya próximo 2010.
Un saludo afectuoso.
_________________

Otra realidad.

...Y entonces, le mostré al mago
los tesoros de mi biblioteca.
Ante mi sorpresa inicial
tomó en sus manos un tomo
y acariciándolo me lo enseñó...
-¿Por qué has elegido, ese precisamente?
-Sabes perfectamente por qué lo hice.
-¿Sí? pregunté tratando de disimular.
-Sí. Como ves, he comprendido.
-¿Qué comprendiste?
-Que es especial para tí...
-¿Por qué piensas eso?
-Porque tiene una dedicatoria invisible...

_____________

¿Será así?


¿Hacia donde van las nubes
que el viento arrastra?

Dicen los entendidos,
que son vapor de agua,
y que cuando se hacen
voluminosas,
en lluvia descargan...

Regando páramos
que hacen florecer promesas
en la tierra sembradas...

Yo, más modestamente,
-así como para andar por casa-
creo que son ilusiones
que caminan
en busca de una patria
y cuando llegan,
se deshacen en silencio,
como lo hace la niebla,
que en realidad tan sólo
es un conjunto de lágrimas...

_______________

Romero Murube.


En el pasado mes de noviembre, concretamente en su día 15, se cumplieron 40 años de la desaparición de uno de los poetas, autor de los más sensibles versos de la llamada generación del 27. Me refiero a Joaquín Romero Murube.
Hablar de su adscripción política puede venir a colación, si se considera la grandeza de su espíritu así como su valentía, para hablar en una España de la postguerra -perteneciendo al sector que la ganó- de García Lorca o de Miguel Hernández, pero nó, comentaré aquí solamente su finura poética y su actualidad en muchas de sus expresiones y hallazgos literarios.
Son innumerables sus obras: "Prosarios", "Sombra Apasionada", "Siete Romances" con una clarísima influencia lorquiana, "Canción del Amante andaluz", la genial "Kasida del olvido" o "Tierra y Canción". También en prosa: "La tristeza del Conde Laurel" "Pueblo lejano" o "Ya es tarde". Pero donde a mi juicio, sus palabras rezuman pensamientos que se transforman en imágenes poéticas más facilmente es en "Los cielos que perdimos" o "Sevilla en los labios".
Joaquín Romero Murube, como Conservador de los Reales Alcázares de Sevilla durante una época de su vida, tuvo la dicha que pocas personas han logrado: Poder vivir allí. ¿Es imaginable para un poeta, poder pasear en silencio y abstraido en sus pensamientos por los mismos lugares donde paseó el rey Al-Mutamid, también poeta? Hay precisamente en su Kasida a este rey, unos versos que dicen:
...." En tu profunda clausura busco silencio y abrigo.
Estoy cansado,,,¡Dejadme!
Cansado de amor y vinos..."

Quizá pueda haber un paralelo con otros de Manuel Machado:

..."Mi ilusión es tenderme, sin ilusión ninguna...
de cuando en cuando, un beso y un nombre de mujer..."

O con los de su hermano Antonio:

..."Soy de la raza mora, vieja amiga del sol,
que todo lo ganaron y todo lo perdieron,
tengo el alma de nardo del árabe español..."

Fatalismo, cansancio, dejadez...¿Quien sabe? La poesía que se hace al contemplar la belleza y a veces no poder hacer nada, porque quizá si se hace algo, se rompa el encanto...

_________________


Sirena de invierno.

En la piscina de agua
climatizada,
se deslizaba con elegancia
una sirena.

No sabría decir
ni enumerar siquiera
en orden de preferencia
lo que de ella me hechizaba...

Quizá sus movimientos
acordes,
o sus ojos rientes en la mirada,
o tal vez el brillo irisado de su cola
entrevista bajo el agua,
agrandado sus fulgores
por el neón de las lámparas...

Pero, al salir del agua,
¡oh, que cambio...
era más aún su belleza,
pero no era una sirena,
era humana...!

Y yo que creí haber visto su cola,
ví que era una imagen más
en mi imaginación formada...

________________

Reciclaje.

El abuelo caminaba con su nieto en aquella tarde tibia del otoño. Hace ya algún tiempo, le había hecho al niño, la promesa de llevarlo a pasear al campo. Hoy, era el día que por fín, habían podido cumplirse todas y cada una de las condiciones; a saber: Que aquél, no tuviera clase, que fuera un soleado día sin posible peligro de constiparse, que el abuelo estuviera también sin otras ocupaciones -pues desde que se jubiló- le llovían éstas y el tan deseado permiso del padre de la criatura, que pensaba con una cierta parte de razón, que el abuelo le daba al niño más caprichos de los convenientes.
Nieto y abuelo, abuelo y nieto, tomaron el ya vetusto coche del mayor de ambos y salieron al campo. Llegaron a las cercanías de la ciudad romana de Itálica y aparcando en un amplio campo que en la actualidad esperaba permisos municipales para construir, sacaron del portamaletas la obra a la que habían consagrado varias horas de sus vidas respectivas: Una cometa.
Previamente a este instante, habían preparado un esqueleto, cortando estrechas tiras de caña de bambú que fueron unidas con papel de seda de distintos colores, pegados con una pasta de cola casera, hecha con harina y agua puesta a hervir. Luego, el ensamblaje y la colocación de una larga cola tras enlazar un atado en determinado ángulo a un ovillo largo de cuerda fina, para que el viento al incidir sobre el plano de la cometa, la hiciera remontarse y volar...
Trás varios intentos, el viento no estaba en su mejor momento y cansados de intentarlo, decidieron posponerlo para otro día. Entonces, el nieto llamado Ramón, le propuso al abuelo:
-Abuelo, ¿por qué no juegas conmigo a los marcianitos en mi maquinita?
-¿Y como se juega a eso? -respondió el abuelo.
El niño, sacó del bolsillo del pantalón, una especie de cajita plana blanca, que abrió y al instante una pantalla se iluminó en colores, mostrando una serie de aviones, platillos volantes, y otras máquinas, que pasaban a distintas alturas de la pantalla, mientras que al presionar desde unos pequeños botones, salían hacia la parte superior como unos disparos que a veces chocaban con las máquinas voladoras y otras nó, produciendo al tiempo, pequeños chasquidos que se diferenciaban si habían hecho blanco o nó. El abuelo, miraba y no acababa de comprender que aquello pudiera producirse con esa sensación de realidad. Él recordaba de su niñez y primera juventud, haber jugado a "los barcos", que consistía en situar varios barcos en papel cuadriculado y otros tantos, el otro jugador o compañero y mediante disparos alternativos de uno y otro, dirigidos a una casilla identificada por un número y una letra, tratar de hundir la escuadra del otro jugador...Ahora, era todo más dinámico, más fácil, incluso más alegre al tener colores. Quizá lo único que le faltaba era sentir los gritos de los muertos en combate, pero quizá también pronto se llegara a esto...
Sacando un pañuelo del bolsillo, limpió los cristales de sus gafas y simplemente comentó:
-Ramoncito, déjame un poco esa máquina, que voy a intentarlo. Hay que reciclarse...
A lo que constestó el niño:
-Abuelo, tú no necesitas eso. Tú estás ya reciclado...
_________________

Diferencia.

A veces, cuando se escribe
sobre ideas no definidas,
quizá tan sólo ensoñaciones
o incluso deseadas vivencias,
sin correspondencia alguna
con la vida real
y la solución incierta,
se corre el peligro cierto
de que la idea proyectada
y escrita en tus letras,
llegue a la diana con otra imagen
que no es la que piensa
quien lee...
Y de ahí, la que yo llamo
diferencia.

Y a veces quien lee, hasta encuentra
cosas de las que quien escribió,
ni cayó en la cuenta...

En casi todas las ocasiones,
aclararlo,
no arreglando nada,
no merece la pena...

______________

Zaida.

Hay nombres que suenan al pronunciarse con una vibración, que te hacen pensar que quien lo llevó, tendría una personalidad especial. En la persona que pienso ahora, era una princesa musulmana que vivió en el siglo XI. Pudo haber sido la madre del rey de Castilla, si su hijo, siendo niño aún, no hubiera muerto en la batalla de los siete condes en Uclés.
Pero vayamos algo más despacio en este breve recuerdo. La época; turbulenta como pocas. Frente a los reyes de las Taifas que habían quedado tras la desmembración del Califato, se erguía cada vez más fuerte la figura del rey de León y Castilla, Alfonso VI. Este campeón que unificó los reinos tras la desdichada decisión de su padre de dividir lo que ya estaba unido, a fín de que todos sus hijos fueran reyes de algo. Poco a poco y tras guerrear con sus hermanos, logra unir de nuevo bajo su cetro, un reino que avanza contra los musulmanes. Es la época en que un joven noble, le exige un juramento en Burgos sobre su inocencia en el asesinato de su hermano Sancho. El caballero: Rodrígo Díaz de la villa de Vivar. Este joven, es después enviado a la corte de Al-Mutamid -el rey Poeta de Sevilla-, para cobrar tributos de vasallaje en nombre de Alfonso VI y estando allí, auxilia a éste contra unos musulmanes de Granada que unidos al entonces Conde de Barcelona y otros nobles aragoneses, atacan a Al-Mutamid, venciéndolos en las cercanías de Cabra, a cuyo regreso victorioso, ya le llamarán Sidi.
Pero no siempre, será así y la mudanza, de esos tiempos revueltos, llegará al Cid, a Al-Mutamid, a un hijo de éste -Al Mamún-, gobernador de Córdoba, donde es asesinado y a su esposa Zaida, que ante la incertidumbre, se refugia con sus hijos en Toledo, lugar en que es acogida por el rey Alfonso VI, antiguo amigo de Al-Mamún y de su padre Al-Mutamid. El rey Alfonso VI, de unos cincuenta años, casado ya en varias ocasiones, queda deslumbrado por la juventud, belleza y cultura de la princesa viuda musulmana de unos veinticinco años, con la que inicia una relación que no terminará hasta el fallecimiento del rey en el año 1109.
Fruto de esta relación, hacia el año 1094, nacerá el único hijo varón que tuvo el rey de todas sus esposas y relaciones -que fueron numerosas: Inés de Aquitania, Constanza de Borgoña, Berta de Borgoña, Beatriz...- por lo que se le considera al príncipe, heredero desde el primer momento a la Corona. Su madre Zaida, abraza el cristianismo con el nombre de Isabel. Unos autores dicen que contrajo matrimonio con el Rey y otros dicen que nó. Lo cierto es que el príncipe llamado Sancho Alfónsez llamado a reinar, muere luchando valerosamente a pesar de su juventud contra los Almorávides de Yusuf Ibn Tafchin en Uclés en el año 1108. Un año después, muere su padre el rey. Zaida-Isabel, Alfonso VI y Sancho Alfónsez, están enterrados en el Monasterio de Sahagún.
El rey poeta Al-Mutamid, que había llamado en su auxilio contra el poder cada vez más oprimente de Alfonso VI a los Almorávides, es derrocado por estos y enviado junto a sus hijas y esposa -Itimad-, al destierro de Agmat, donde muere. El llamado Sidi, hará numerosos hechos importantes, conquistando Valencia aunque después morirá en ella y el ir y venir de personas, batallas, traiciones, alianzas y pactos, seguirá en esos tiempos en los que Zaida, la inicialmente esposa de un gobernador-rey musulmán, estuvo a punto de ser la madre de un rey de Castilla y León...
___________________

A-400M

Tal como se encabeza, puede que no todos los que leen este escrito, sepan a bote pronto lo que significa. Estas siglas, representan la ilusión compartida por un proyecto común europeo, para la construcción conjunta de un enorme avión de transporte, avión del que una parte se ha construido y se seguirá haciendo en Sevilla.
Sevilla, ha tenido siempre una gran tradición aeronáutica, puesta de manifiesto desde que se inició la carrera de "los menos pesados que el aire" como los globos y dirigibles o "los más pesados que el aire". Obviamente, a pesar de que hay fotos de archivo en que el Graff Zeppelin surca los aires de la ciudad, la batalla fue ganada por los llamados entonces aeroplanos y aquí entran fabricados de la antigua empresa La Hispano Aviación o Construcciones Aeronaúticas, cuyos aparatos CASA, circulan por el mundo entero.
Son incontables las personas que han dedicado su vida a volar y el Campo de Aviación de Tablada, llamado después Base, fué escenario de numerosas proezas como la del "Jesús del Gran Poder" o del "Plús Ultra", en las que las alas batieron records históricos.
Ayer, casi tocando la festividad de la Virgen de Loreto, Patrona del Arma de Aviación, surcó en pruebas el aire de Sevilla, un gigante, el denominado A-400B. Su Majestad el Rey, don Juan Carlos, estuvo presente entre otras personalidades en estas pruebas que fueron un éxito. Desde aquí, mi enhorabuena a todos los que han participado de este grandioso proyecto.
_________________

Ocaso.

Un hombre en su soledad,
dormía sentado en una butaca
azul,
junto a la orilla del mar.

Las olas iban y venían,
rompiendo suaves
con el murmullo plácido
de su eterno retornar

Y pensé entonces
que se habría dormido
en una huida de su diario,
abriendo la puerta a soñar...

_____________

Tradiciones de Sevilla.


La fotografía que se acompaña, nos muestra a unos niños ataviados con un traje de paje de siglos pasados, con los colores celeste y blanco, que parece están dispuestos a iniciar un baile dentro de un recinto sagrado. Como curiosidad, van cubiertos con sombrero, dentro del templo. Su nombre: Seises, pero, ¿quienes eran y son los Seises?

En varias Catedrales españolas, existen desde tiempo inmemorial, grupos de "moços cantores" que con ocasión de festividades religiosas importantes, cantaban y danzaban para dar mayor realce a dichas fiestas. Su nombre indican que fueron seis, aunque no siempre fue así, llegando a ser muy numerosos y en la actualidad y en Sevilla, diez.

Se tiene noticia de ellos desde el siglo XIII como cantores. Ya en 1508, incorporan el baile a sus intervenciones y es a partir de la Fundación realizada por el Arcediano de Carmona y Canónigo de Sevilla, don Mateo Vazquez de Leca, (que había sido Seise en su niñez), cuando se incorporan de una forma perfectamente definida al acompañamiento de la Procesión del Corpus, vestidos como pajes de la época y con el Privilegio concedido por Bula, de danzar ante el Santísimo Sacramento, cubiertos con sombrero. Vivían y recibían educación, en el Colegio de san Isidoro, también denominado de san Miguel, dependiente del Cabildo de la Catedral, hasta 1960. Tanto en Toledo como en Sevilla, alcanzaron su mayor explendidez a raiz del Concilio de Trento, como uno más de los símbolos para dar magnificencia a las Procesiones del Corpus y veneración al Santísimo Sacramento frente al Protestantismo. Después, extendieron sus bailes y coros a otras celebraciones litúrgicas, como la de la Inmaculada Concepción, en cuya defensa de Dogma tuvo tanta participación Sevilla, que lleva entre sus títulos en el escudo de la ciudad el de "Muy Mariana". Según la festividad que sea, los colores que llevan en sus trajes, son rojo y blanco o celeste y blanco.

Y sin entrar en más detalles, estos son en la actualidad los llamados Seises, que en número de diez, muestran la sencilla belleza de sus pasos de baile, sus cruces rítmicos acompañando de castañuelas sus movimientos y en general la plasticidad que llega de varios siglos, componen el resto del cuadro.
_________________

Ahora.

Iba en el metro y durante el recorrido entre varias estaciones, escuché la conversación de dos personas, que sin preocuparse demasiado de que las oyeran, iban expresando diversas opiniones sobre: diciembre, Navidad, gastos especiales, los niños que tenían, sus maridos, así como otros temas habituales y otros menos corrientes; enfermedades de sus familiares y propias, previsiones y un sin fín de ideas y cosas, en las que parecían tener una misma forma de ver las cosas.

Hacia el final de mi trayecto, pareció surgir una ligera diferencia entre ellas:

-Estoy cansada, Charo. No sabes lo cansada que estoy de todo. Tengo encima, como una montaña que no acabo de subir nunca y ademas, me siento mayor.
-Yo estoy como tu, pero me acuerdo de mi padre, que siempre decia que la diferencia entre una persona mayor y otra que no lo era, estaba en que la primera, hablaba de recuerdos y la joven de esperanzas...
-Es verdad, pero tambien triste, porque si te digo la verdad, casi no tengo esperanzas.
-No digas eso, la esperanza siempre hay que tenerla, aunque lo que se espere no sea del todo grato. Es el futuro, en cambio los recuerdos, son pasado.
-Ya, pero con estas fiestas proximas...
-Con estas fiestas, alegria y esperanza para los que nos rodean y sólo recuerdos amables -pero no tristes- para los que ya no están.
-Qué fácil lo ves tú.
-Charo, piensa. ¿Mejoras en algo las cosas por ser tan pesimista?
-No, pero tu crees que la solución es seguir creyendo en los cuentos de hadas?

Llegué a mi parada y antes de apearme del trén urbano, las miré con una cierta comprensión en mi mirada, sopesando las posturas de ambas...
_______________

Y llegó diciembre...

Y llegó diciembre...
Pero no es diciembre el que llega.
Nosotros hemos llegado a él.
Nos caen en cascada:
Navidades, alegría forzada,
celebraciones, situaciones ficticias,
luces de colores, iluminación,
bullicio, grandes almacenes, árboles,
guirnaldas, Papá Noël, Santa Claus,
el ingenuo Belén...
Quizá lo más grato de todo
sea la sonrisa inocente de un niño,
que en su inocencia/ignorancia
se deslumbra ante la falta de medida
que le resulta incomprensible...
Pero, a pesar de todo,
un año más hemos llegado a diciembre
y por fín el frío ambiente,
nos trae también el grato calor en las manos
de las humildes castañas asadas...

_______________

La palmera y la muralla.

En la quietud de un rincón
del jardín solitario,
la palmera y la muralla,
dialogan:

-Te he visto desde siempre;
fuerte, sólida, inamovible,
casi eterna...
-Yo, tuve la alegría de verte nacer
una mañana de sol,
de un dátil que cayó
de otra palmera
que ya no está junto a tí
y día a día, año tras año,
he visto también como me ibas ganando
en altura y grácil belleza...
-Para mí, siempre fuiste el abrigo
en que se estrella el viento
que a veces me hace cimbrear
en demasía con su violencia...
-Lo fui, pero ahora,
tú eres mucho más esbelta
y tu corona de palmas y dátiles
adorma mi cumbrera,
dando contraste con su verde y amarillo
al grís de mis piedras...
-Mientras podamos,
sigamos juntas, muralla...
-Mientras podamos,
sigamos juntas, palmera...

Y así se consolaron mutuamente
en el jardín abandonado,
las dos soledades ciertas,
de la desmochada muralla
y de la poco grácil palmera...

____________

Quisiera...


Quisiera saber guardar
en la mente todo lo que veo,
desde mi visión limitada
a un ángulo del círculo...
Y aquí, siguiendo hacia el mar
el curso del Río, admiramos:
Cúpulas, tejados, murallas,
torres, atarazanas, fortalezas,
palacios y alcázares,
verde de jardines y árboles,
monumentos, piedras, luz
y recónditos lugares,
que desde lo alto resultan
aún más breves
y nos hace sentirnos felices
al poder contemplar,
aunque sea por un momento
-irrepetible y único en sus coordenadas
de luz, hora y tiempo-
tanta belleza agrupada...

________________

Romancillo de la calle estrecha.


En la calle estrecha;
no corren los niños,
ni caben los coches,
ni pasan las bicicletas.

Están muy próximas
las paredes enfrentadas
de ambas aceras,
porque éstas ni existen,
se pierden en la breve calzada
donde no entra en sol
mas que en el breve tiempo
que el mediodía cuenta...

Y precisamente por ello...
¡Qué frescor delicioso
en verano
al pasar por la calle estrecha...!
_______________

Giran las campanas...


He mirado a las campanas
de la preciosa torre,
abstraido por su repique
y he pensado que en la fotografía
puede escucharse el sonido...

Sí. Se escucha el sonido
porque basta mirarlas,
para darse cuenta que las campanas
están en movimiento...

Cuando reposan, no suenan.
Están todas en la misma postura,
con sus badajos paralelos.
Ahora, tienen vida.
Parecen en su forma, anárquicas...

_______________

Vibraciones.


Ante la panorámica única y excepcionalmente bella que la imagen nos ofrece, la imaginación se derborda y su contemplación, acaba desordenando cualquier pensamiento y logrando que se entrechoquen nombres de lugares, de personajes, fechas, colores y hasta sonidos muy diversos, porque al fin y al cabo, todo es vibración, desde una nota musical al tono de un verde de árbol o el azul del cielo que no es tal...
Podemos desde esta privilegiada atalaya de san Cristobal en el Albayzin de Granada, admirar la Torre de la Vela, atarazana de las fortificaciones de la Alhambra, en la que una campana, hasta hace poco señalaba los turnos de riego en la feraz Vega granadina. Desplazando la mirada hacia la izquierda, veremos; diversas torres, la mole del Palacio del César Carlos, que por circunstancia no conocida recibe solo en Granada el apelativo de V, cuando en el resto de España, se le aplica el de I, ya que lo que quinto, lo era de Alemania, pero en España era el primero de ese nombre. Más a la izquierda, nos imaginamos los patios encantados, dentro de las torres de Comares, de Embajadores, del Partal, de los Leones, de Daraxa...El Peinador de la Reina y el recuerdo a Irving, las Torres de las Cautivas y sus jardines...
Más hacia la izquierda, el Generalife y sus surtidores sonoros rodeados de rosales y cipreses, mirtos y arrayanes y más lejano aún, los pìcos de Muley Hacén o Mulhacén y Veleta en Sierra Nevada y al llegar aquí, nos acordamos de Zoraya (lucero de la mañana), antes llamada Isabel de Solís, esposa de Muley Hacén, en pugna con Aixá (la Horra), también esposa de aquel y madre de Boabdil, cuyas diferencias, marcaron una época que favoreció la debilidad del Reino de Granada ante los castellanos de Fernando e Isabel.
Y surgen más nombres sonoros y vibrantes: Gomeles, Zegríes, Abencerrajes, El Zagal, Ibn Tibón, Nagrela, Pérez del Pulgar, Fernández de Córdoba y tantos y tantos otros como vivieron allí en un tiempo y espacio ya idos.
Y delante, vemos Cármenes con cipreses verticalizando el paisaje, que baja desde el Albayzin a encontrarse con la pendiente de la Colina Roja, (Al-jambrá) y en la unión de las dos, no vemos pero casi podemos oir el tranquilo discurrir del Darro que trae las aguas frías de la Sierra.
Volvemos a la Torre de la Vela. Al fondo pueden verse unas elevaciones que corresponden a un lugar del camino por el que marchó al exilio el último rey Nazarí. Su nombre es bastante descriptivo: El Suspiro del Moro. ¿Quién no suspiraría de pena, al abandonar aquél paraíso?
________________

Detrás de...


El bello chorro de agua,
no existiría sin la gravedad.
¿Quién, al verlo,
piensa en tamaña cosa?
Supongo que casi nadie.

Suele pasar, casi siempre
que absortos en el momento;
en la acción, en la belleza,
en una palabra:
en el instante de lo externo,
desconocemos su por qué...

Y el chorro de agua,
puede acabarse,
la belleza plástica, con él se irá,
pero el por qué de la cosa
aunque no pensemos en ello,
estará...

___________

Poema breve.

Iba en el autobús
indiferente.
Sonó tu móvil
y me fijé en tí.
Sonreiste y al tiempo
bajaste los párpados.
A esa cortina, debo la vida
porque la mirada
de tus ojos negros,
mata sin remedio...
__________

Sic transit gloria mundi...


Esta mañana, he pasado por un lugar mínimo en cuanto a su realidad -y más ahora- y grande en su recuerdo. Lo cita Gustavo Adolfo Becquer, uno de los poetas naturales de Sevilla, más característicos del Romanticismo. El lugar; La venta de los gatos.
Hablar en la actualidad de uno de los hermanos Becquer, es como remover un pasado y unas maneras de hacer, hablar, representar, etc, en una España totalmente diferente. Con unas costumbres distintas y unos valores bastante diferenciados a los exaltados y vividos por el poeta.
Sin embargo, hay lugares que son base de un escrito, un poema, una cita y ya han trascendido de su realidad. Uno de éstos, es el que a Gustavo Adolfo Becquer sirvió para situar uno de sus escritos en prosa. Se titulaba: "la venta de los gatos". Lo escribió nuestro poeta en "el Contemporáneo" a finales de noviembre de 1862 y describía la venta de esta manera:
" Figuraos una casita blanca como el campo de la nieve, con su cubierta de tejas rojizas las unas, verdinegras las otras, y entre las cuales crecen un sin fin de jaramagos y matas de reseda..."
Actualmente, la antigua Venta de los Gatos, presenta el aspecto de la fotografía y hasta la lápida que se observa en el centro, ha sido inmisericordemente pintada, como si tapando la inscripción que hablaba del lugar y del famoso poeta, pudiera borrarse un recuerdo que al parecer molesta.
Gustavo Adolfo, había nacido en Sevilla el 17 de febrero de 1836, muriendo en Madrid el 22 de diciembre de 1870. Se da la circunstancia, que aquel día, hubo en España un eclipse total de sol. Una vez más, parece que habla de realidad actual la antiquísima frase latina...

________________

La princesa Wallada.


Trancurre el turbulento siglo XI y en la Córdoba musulmana, corren vientos de sublevaciones, luchas, alianzas y un sin fín de desórdenes trás la muerte de Almanzor. Desde el año 1024 al 1025, es Califa, Muhamad III al Mustafki, de pocos merecimientos, pero padre de una joven de gran belleza -unos dicen, que rubia de tez clara y ojos azules, cosa no extraña entre los Omeya, otros que de pelo rojizo y rasgos parecidos a su madre, esclava cristiana, favorita de Muhamad- que además de recibir como princesa una esmerada educación, tiene unos dones naturales para la poesía, que la hacen muy famosa y conocida en la Corte. Unido a esto, su desenvoltura -vestía lujosamente y no usaba velo- y facilidad para versificar, la hicieron muy conocida y celebrada. Abre en su palacio, un salón al que acuden cuantas personas pueden considerarse cultas o refinadas en Al Ándalus. La tradición la pinta como muy altiva y que al uso de las mujeres elegantes, llevaba bordados en su túnica, versos, alusivos a su orgullo. Hay otros escritos que en lugar de ello, dicen que los llevaba tatuados en sus hombros.

Ejemplo de sus poemas es:

"Cuando caiga la tarde
espera mi visita
pues veo que la noche es
quien mejor encubre los secretos;
siento un amor por tí
que si los astros lo sintieran
no brillaría el sol,
ni la luna saldría y las estrellas
no emprenderían su viaje nocturno"

Forma pareja enamorada con el mayor poeta musulmán de Al-Ándalus: Ibn Zaydun, relación que se mantiene un tiempo en secreto, por ser ella una Omeya y él, simpatizante de los Djahvárida. Ocurre que Ibn Zaydun, se enamora de una esclava negra o quizá de un esclavo y Wallada, no se lo perdonará nunca, aunque aquél, trate por todos los medios de que lo haga.

Un poema de Wallada sobre este tema dice así:

"Sabes que soy la luna de los cielos
mas para mi desgracia
has preferido a un oscuro planeta" .

A partir de esta ruptura, tratará de hacer la vida dificil a Ibn Zaydun, logrando incluso que lo encarcelen, pero al poco, éste logrará le conmuten el encierro por un exilio y marchará a Sevilla a la corte de Al-Mutadid y acabará sus días ya en tiempos de Al-Mutamid, rico, famoso y con poder. Circularán también otros versos más caústicos hacia Ibn Zaydun, en los que Wallada le llamará "exágono", enumerando los seis defectos que le encuentra.

Wallada bin al Mustafki, aunque nunca se casó, logra la protección del Vazyr Abu Amin Ahmad Abdus, en cuyo palacio y con cuya amistad contará mientras viva. Curiosamente, muere el día 26 de marzo de 1091, día en que los Almorávides entran en la ciudad de Córdoba.

___________________

Ver de una manera.


El enorme rosetón de piedra, lo podemos observar de diferentes maneras. Si nos atenemos estrictamente a su belleza, podremos admirarlo y quizá pensar, que proporcionará en las horas en que el sol incida sobre él, una iluminación extraordinaria al interior del templo en que el Maestro Constructor lo acopló, pero independientemente de ello, cabría preguntarse algunos por qués.

Desde fuera no se aprecia que la luz al pasar por unas vidrieras interiores, se tamiza, pero si se advierten determinadas características, en modo alguno fijadas por el azar.

Si partimos de su forma, es un círculo, que ya tiene su significado en el que podemos observar otros trés, que sirven al conjunto para darle unidad. Entonces, podemos pensar en una alusión muy concreta a la unidad del trés. Fundamental en el llamado Misterio de la Santísima Trinidad, pero si seguimos observando el rosetón, vemos que se inicia en el centro una cruz lobulada, delimitada por el primer círculo citado, del que parten doce brazos que pueden tener numerosos significados, entre ellos la representación de los doce Apóstoles. Un círculo más y el doce se convierte en veinticuatro, pudiendo significar la progresión infinita.

Curiosamente, en todos los números representados, está comprendido el dos (dualidad del cuerpo y alma), que más curiosamente aún, es el único número cuyo doble es igual a su cuadrado, lo que puede significar que por más cambios que se deseen introducir con operaciones diversas temporales, habrá siempre una parte de él, que no sufrirá mutación, aunque otra (el cuerpo, si). También el mágico 3. Así el 12, será el 2 multiplicado por el 3 y una vez más por el 2 y el 24, el 3, multiplicado por el 2 trés veces.

Habría quizá que preguntar a las palomas posadas en alguno de los radios, por supuesto en el idioma universal de la música de las esferas, si están allí, porque sienten la vibración de aquellas proporciones armónicamente dispuestas, que transmiten paz.
_________________

Paseando por Córdoba.


Ante los azulejos en memoria de D.Miguel de Cervantes reproducidos en la fotografía, en un día agradable de otoño, la luz y el aire de Córdoba, siempre amables con el visitante, se me hicieron especialmente evocadores. Pensé no sólo en el escritor y complejo ser humano al que se dedicaba el recuerdo, sino en la cantidad de personas importantes que habían podido disfrutar de sensaciones muy similares a las que experimentaba yo en aquel momento.

En unos instantes, desfilaron ante mí; filósofos como Séneca, su sobrino Lucano, Ibn Hazm -que además fue poeta, historiador y teólogo, autor de "el collar de la paloma", la poetisa Wallada, el considerado mayor poeta de Al-Ándalus: Ibn Zaydun, Averroes, Juan de Mena, el Inca Garcilaso, Juan Rufo, que también fue militar, Luis de Góngora, el Duque de Rivas o Juan Valera.

También Médicos como Abulcasís o Maimónides. Músicos como; Zyriab o el contemporáneo Rafael Orozco; pintores como el mencionado Duque de Rivas o Julio Romero de Torres. Escultores como; Hernán Ruiz -también arquitecto- o Juan de Mesa, el genial imaginero del Barroco.

Políticos o militares, entre ellos: El primer Emir de Córdoba: Abderramán I, el primer Califa: Abderramán III, o Alhakén II. Gonzalo Fernández de Córdoba, denominado Gran Capitán, presente en la Guerra de Granada y en las de Italia, Marqués y Duque de Santángelo y de Sessa.

Toreros, como Lagartijo, "Guerrita" o "Manolete" y más recientemente "el Cordobés".

Y entre aquella pequeña multitud de personajes, que habían respirado el aire en las mismas coordenadas que yo, me sentí extrañamente arropado por ellos y solo entonces, reparé en la belleza en sí que tenían los azulejos y lo bien conservados que estaban desde que en 1917, los colocaron allí.
______________________

Paradoja.


En el espejo del agua
se fija mi pensamiento
y al pasar deslizándose
-como ella-
hacia el mar,
contemplándolo
me quedo ensimismado
y veo la ilusión de su quietud,
que es la imagen errónea
del brillo producido por su caminar,
siendo mi inmovilidad transitoria,
paradoja al discurrir de esa masa
que parece liviana
porque discurre en paz...

_________________

Mezcla impuesta.


Ante la puerta doble, cerrada
y pintada en verde,
veo lo primero su no alineación.

Después,los elementos en mezcla
impuesta,
que tienen que hacerse sitio unos a otros
a pesar de su divergencia.

El hueco de una cerradura antigua
del que desapareció el adorno,
está próximo a un llamador sencillo
que habrá golpeado innumerables veces
a uno de los clavos de la puerta
que sin estar para ello predestinado,
le cayó esa suerte...

Más abajo, un tirador sin gracia
le pareció útil a quien allí lo colocara
junto a un hueco protegido por un metal
para en él, introducir las cartas...

Y presumiendo en su alojamiento,
la moderna cerradura que cierra la puerta,
sin preocuparse lo más mínimo
de otra cosa que no sea que esté asegurada
cuando no está abierta...

Y los clavos, alineados originariamente
en las dos puertas,
han roto la formación y ahora,
sólo guardan la recta
en una sola de aquellas...

Más el verde brillante, el porte digno,
su grosor y a pesar de todo
una cierta belleza, me hicieron
reparar en esta puerta...

______________

Pequeño monumento.


Este pequeño monumento, en el que se ve a una mujer absorta leyendo un libro, es el que tras un concurso de ideas, se construyó en Sevilla a Clara Campoamor, una de las tres Diputadas en las Cortes en la II República Española, en el año 1931. Sus otras dos compañeras fueron Margarita Nelken y Victoria Kent.

A Clara Campoamor, se le debe que la mujer pudiera votar por primera vez en España, así como que se legalizara el divorcio en su tiempo.

Había nacido en Madrid, en febrero de 1888, trabajando desde muy joven con su madre como modista. Posteriormente logra aprobar unas Oposiciones a Telégrafos y después, completando el Bachiller, pasa a la Facultad de Derecho, logrando el Título en 1924.

Colabora en diversos Periódicos, como "el Sol", "La Tribuna" o "El Tiempo", actuando como letrada en algunos procesos, como en el de los inculpados por el levantamiento de Jaca en 1930.

En 1931, logra el Acta de Diputada y lucha para lograr que la mujer pueda votar. En este tema, es poco comprendida dentro de su mismo Partido, ya que atribuían a la mujer, ser facilmente influenciada por su confesor o su marido en el voto. La realidad es que tras las primeras elecciones en que la mujer puede votar, las pierde su formación política (Acción Republicana) y logicamente ella, su Acta de Diputada, lo que le hace escribir el libro: "Mi pecado mortal: el voto femenino y yo". Este libro se publica en junio de 1936, justamente un mes antes del Golpe de Estado de 1936. Marcha a Suiza, estableciéndose en Ginebra.

Desde fuera de España, donde reside, sigue su labor como letrada y escritora. Publica: "La Revolución española, vista por una republicana" en 1937, "El pensamiento vivo de Concepción Arenal" en 1939, "Sor Juana Inés de la Cruz" en 1944 y "Vida y obra de Quevedo" en 1945.

Trató de volver a España en los años cincuenta del pasado siglo XX, pero al pertenecer a la Masonería, no pudo hacerlo sin pasar por la prisión, lo que la hizo desistir del regreso. Murió en el año 1972 y sus restos reposan en el cementerio de San Sebastián.

Posteriormente, ya en la Democracia, ha recibido varios homenajes, incluyendo que un barco de la Marina Española dedicado a salvamento, lleve su nombre.


_________________

Desde fuera.


Mirar hacia dentro,
es totalmente diferente
que mirar hacia fuera.

Y entonces, admirando
la belleza de la casa,
pienso
que aunque habitar en ella
se parezca mucho a un sueño,
queda incompleto
por no poder captarla desde fuera
como yo la veo...
______________

Nena de pan y chocolate.

¡Ay, nena de pan y chocolate!
No hagas caso de lo que te digo
siempre y no crezcas para que siempre
tengamos estas tardes de espera
confiada...
Que no se nos vaya esta insatisfacción
desconocida,
ni este no estar y estar a la vez
enamorado y triste...
Hasta me gusta este sin vivir porque no llegas.

¡Ay nena de pan y chocolate!
Te espero una tarde más
en la acera del colegio
y mantengo la espera simplemente
pensando si hoy vendrás con trenzas...

¡Ay nena de pan y chocolate,
cómo pasó el tiempo, sin darnos cuenta...!

________________

Regreso.

Te había guardado en mi recuerdo
pretérito,
como eras entonces,
como te amé y me amaste.
Después, la dilatada ausencia
y a mi regreso,
creí encontrar de nuevo
el cliché que llevaba fijado imborrable
en mi recuerdo.

Después de creerlo un instante,
apareciste junto a ella
y de golpe, al creer erroneamente,
que tu hija eras tú,
me di cuenta que el tiempo
había pasado para mí también...

Y mucho más viejo de lo que instantes antes era,
me retiré del lugar,
porque aunque me costó reconocerte,
al poco de mirarte lo logré,
pero tú en cambio, me miraste
como se mira a un desconocido
y entonces, ante aquella frialdad
que me dañaba intensamente
dejé que el cliché tanto tiempo conservado
se velara,porque ya no me pertenecía...
______________________

Sensación.


Es curioso lo que sentí, cuando un día cualquiera al pasar por la plaza de la Santa Cruz, en el barrio sevillano del mismo nombre, leí la placa que en el siglo XIX, la Academia de Bellas Artes colocó allí, en homenaje a uno de los más célebres pintores sevillanos que han existido, autor de innumerables lienzos que como los que representan a la Inmaculada, son únicos.
El momento en que leía la lápida de referencia, correspondía a las primeras horas de la mañana y sensiblemente, en segundos, veía agrandarse la zona iluminada y empequeñecerse la que estaba en sombra. Fue una sensación sencilla, pero positiva que trato de transmitir y que puede observarse al mirar el ángulo superior derecho de la lápida, en que parece que a pesar de estar parado el momento en la fotografía, va a ocurrir. Algo así como lo que se cuenta del imaginero Martínez Montañés al terminar una talla de Cristo, sabiendo que había logrado plasmar en ella toda su habilidad, satisfecho de su obra, es tradición que dirigiéndose a Él, le dijo: "Anda".
Y es que a veces, la imaginación da vida a la materia inerte, que para algunos, sí la tiene.

_______________

2 de noviembre.


Halloween(s) de importanción aparte, cuando llega esta fecha, una parte de los habitantes de este pais nuestro, -posiblemente los de una edad más que media- nos acordamos de la figura de don Juan Tenorio y de sus connotaciones con el día de difuntos. Sobre don Juan Tenorio, se han escrito diversas versiones, realizado numerosas películas, así como ensayos hasta por reputados psiquiatras, tratando de explicar un algo inexplicable, porque querer entender un hacer determinado bajo luces distintas de costumbres, manera de entender las creencias así como la forma de desenvolverse la sociedad, está totalmente falto de realidad.

A don Juan, hay que tomarlo como personaje que en una época determinada, existía y que convivía con una forma de ver el honor y los privilegios de casta, unidos a otras maneras de enfocar la vida. Es una época en la que conviven los hidalgos pobres como el retratado en "el Lazarillo" con los altaneros soldados de los tercios, acostumbrados a ser los que imponían la ley a media Europa, retratada en Breda que habían sido veteranos de Ceriñola o habían participado en el saco de Roma o Amberes. También la época de "la Celestina" o de las pócimas de cuerno de hipopótamo, que hacía retractarse de sus opiniones a todo el que no dijera que el mundo era plano o que el hombre no era el centro del universo...

Y a la figura de don Juan, que hace responsable al cielo, de su vida, porque "clamó al cielo y no le oyó", representada en esta estatua del barrio de Santa Cruz de Sevilla, en el año 2009 ya correspondiente al siglo XXI, se le posan palomas en su cabeza...

______________

Sinfonía.


Hay en lo que se mira -a veces-
una sinfonía a descubrir;
armónica, permanente
o quizá efímera,
pero real para el que la capta.

Aquí, en una especie de trazos,
lo mismo horizontales
que verticales hacia arriba,
enumerando sus sílabas sonoras:
ocre junto a espadañas blancas,
murallas y almenas de color tierra,
el verde desvaido de la palmera
y el enérgico verde del ciprés.

Y hacia arriba, conseguido
trabajosamente por el tiempo,
un azul en la mirada
iluminada y transparente...

__________________

Arista agresiva.


La arista agresiva, del prisma
que afianza el ábside de una iglesia,
nos muestra sencillamente
como resistir a un terremoto
sin haber determinado en su época
la llamada norma sísmica.

Y sin calcular espesores,
sin preocuparse por la densidad
de la piedra,
sin pensar que el adobe es más elástico
y que la mezcla las sacudidas atempera...
Al pasar por la esquina agresiva,
mas abajo redondeada,
nos muestra la calidad de una obra bien hecha
tan solo usando una plomada, un
rústico nivel y eso sí: la cabeza.

____________________

Encanto y misterio.


En la madrugada, una calle
y las ventanas del viejo palacio,
protegidas por las rejas forjadas
hace siglos.

Aún está fresco en ellas
el recuerdo de una mujer,
que el amor hacía bella,
quizá sin serlo, pero...

En la madrugada, en esas horas brujas
en las que hasta la luna
en vez de una parecen varias,
casi se sienten los pasos un año más,
al llegar noviembre,
de don Juan Tenorio.
Porque en Sevilla, al pasar el tiempo,
las leyendas se hacen clásicas
y bajo las luces amarillentas
en la madrugada,
las ideas cobran vida
y los sentimientos tienen alma...

¿Se comprende ahora, que esté seguro
de ver a una dama enamorada,
mirando hacia la calle como esperando,
algo que no sabe qué es,
pero que la tiene nerviosa
y también ilusionada?

¡Ay, la calle de Sevilla, bajo su luz
amarillenta en la madrugada...!

________________

¿Por qué?

Aquella mañana, como todas, se mostraba alegre, deseando salir a la calle y corretear después del letargo y la quietud que imponía el recogimiento de la noche.
Sin embargo, notaba algo distinto a Julián. Para empezar, habían subido al automovil, cosa extraña y que sólo solía hacer en vacaciones o algunos domingos, pero mientras estuviera a su lado, le daba igual. Lo quería mucho y se sentía protegido por él. También por Pepita -su mujer-, pero ella, algunas veces le reñia y él se mostraba entonces triste. En alguna ocasión, tuvo conciencia de la causa de la riña, pero la mayoría de las veces, no sabía por qué lo hacía. Él, aguantaba y después de un rato, parecía que se había olvidado todo.
Al rato de ir en el coche, ya en un sitio que no conocía, Julián abrió la portezuela de atrás y le dijo que saliera al campo. No sabía a qué juego quería jugar ese día, pero le obedeció y lo hizo. Cuando salió, se cerró la puerta y el coche arrancó. Él comprendió que Julián quería que corriese tras el coche, pero iba muy deprisa y por más que se esforzaba, cada vez lo veía más lejos, hasta que lo perdió de vista.
Siguió corriendo un rato, hasta que se encontró cansado como nunca y dejó de correr. ¡Qué juego más raro era aquél! Los coches, pasaban a su lado raudos por la autopista y alguno, le tocaba el claxon, pero él, trataba de no estorbar, caminando por el arcén. Al rato, encontró una derivación de la autopista y salió por ella a un lugar que parecía más tranquilo. Había allí parados varios coches y camiones, pero ninguno era el de Julián. También había una gasolinera y un bar. Se sentó en el suelo junto a la puerta del bar, porque estaba tremendamente cansado y no acababa de llegar Julián. Unos niños al salir, comentaron:
-Papá, mira parece que está abandonado y no tiene collar.
Pero él, sabía que no estaba abandonado, aunque el juego de esa mañana no le gustaba. Le echaron un trozo de pan al pasar junto a él y el más pequeño de ellos le acarició. La madre le dijo:
-Deja al perro, niño, que no sabemos si está enfermo y es agresivo.
Él, movió el rabo para demostrar que no era agresivo, pero empezaba a mostrar tristeza en los ojos, porque en su interior, se sentía perdido. Estuvo toda la mañana y toda la tarde quieto por si venía Julián, pero no vino. Ya de madrugada, llegó un enorme camión del que se bajó un hombre muy alto, que estuvo en el bar un rato y al pasar lo miró con cierto afecto. A la salida, volvió a mirarlo y entrando de nuevo en el bar, preguntó si era de alguien el precioso pastor alemán que estaba en la puerta. Cuando le dijeron que no era de nadie y que había llegado por la mañana, compró un bocadillo y una botella de agua. Salió y se los dió al perro. Lo miró despacio mientras comía y como si le conociera de toda la vida, le habló:
-Estás solo amigo, no se quien será la mala persona que te abandonó, pero como yo también estoy solo, si te quieres venir conmigo, puedes hacerlo.
Abriendo la puerta del camión, le hizo un gesto para que subiera a la cabina y Wolf, viendo que en los ojos del camionero había bondad, aceptó su cobijo, prometiéndole con una mirada -que solo los que conocemos a los perros sabemos como es-, fidelidad y amistad...
Después, mientras el camión caminaba por la autovía, Wolf se preguntaba una vez más por qué Julián no habría vuelto por él...
__________________

En la sombra amarillenta.


En la noche, la sombra de las luces
amarillentas,
da una apariencia distinta a las columnas
y las cadenas que aquellas sostienen,
parecen; más sólidas,
más pesadas, haciéndote sentir
con su peso, la lejana libertad...

Y sin embargo,
contempladas de día, parece
hasta que carecieran de sombra
y casi difuminan sus pesados hierros
el color del óxido, que el roce
de un niño al columpiarse en ellas,
parece que les transmitiera...

Frío, frío metal
duro, que chirria al rozar
unos eslabones con otros,
que al contacto con la vida a borbotones
de la infancia, pareciera suavizarse
y querer apuntar un atisbo
de blandura y afecto...

Y en la espera húmeda de la noche,
sinte frío como si fuera humana
su soledad...

______________

De lo real a lo pintado.


El enorme tapiz que cubre la fachada,
muestra además de un escrito
la representación de una farola
y junto a él, puede observarse
una que está allí para alumbrar
en la noche.

A veces, si no miramos demasiado
escrutadoramente
y nos quedamos en la superficie de las cosas,
podemos confundir la real,
que alumbra con su luz en las horas oscuras
con la representada por unos simples trazos,
que sin emitir luz, representa a aquella...

________________

De la vieja parra.


La sombra creada por las hojas
verdes de la vieja parra,
protege los racimos de dulce uva
que colgados de ella,
aromatizan el aire del camino.

Y el caminante debe estirarse
para que sus brazos
alcancen el trofeo que pende...

Aunque siempre encontrará,
en el fruto más dulce,
que un pájaro avispado,
quedó las huellas de su pico,
pero, no pudo llevarse su perfume
ni el néctar que por el agujero fluye...

Y en la sombra, recibirá
el mismo sabor que otros
muchos siglos atrás probaron;
inmutable, igual, sabroso y
como la vida, efímero...

________________

Arco Iris que no se ve.


Al admirar el excelente trabajo de forja que se observa en este balcón, el artista dirá quizá que representa estéticamente una idea. El arquitecto, pensará en la excelente solución elegante y técnicamente bien resuelta. El simple observador, quizá piense que a pesar de la belleza presenta unos motivos algo recargados, pero sólo aquel que en alguna ocasión, tuvo la posibilidad de acercarse a la magia de la transformación que la temperatura logra en el hierro, contemplará además, el cambio de color que aquella materia trabajada en la forja, experimentó para ser trabajada. Así al ir incrementando la temperatura mediante el fuelle que alimenta la llama, pasó del amarillo al morado, después al azul oscuro, al azul claro, al marrón, al granate y por fin al rojo, alrededor de los 700 grados centígrados, en que pudo trabajarse, ablandada su dureza, dándole las formas que poseen los distintos elementos que componen las grecas o dibujos, mediante las herramientas adecuadas.

De ahí, que hable de Arco Iris que no se ve, pero por el que ha pasado este hierro artístico del balcón, posiblemente con un porcentaje elevado de azufre en su composición, que por ello, y sin razón aparente que indique por qué, llamaríamos dulce. Si se siguiera subiendo la temperatura, llegaría un momento en que alrededor de los 1.500 grados centígrados, tendríamos una materia en lugar de sólida, líquida, con un color blanco amarillento. En fín, independientemente de lo anterior, pensando o no en los medios a seguir, hasta llegar a ver terminado el trabajo, el balcón de referencia, presenta una gran belleza.
____________________


La mirilla.


Trás la protección de unos hierros
endebles, clavados en la madera,
se abre una pequeña portezuela,
que temblorosa y con miedo
se entreabre a las llamadas...

Y allí queda, repintada, como testigo
de unos tiempos, en los que los confiados
habitantes de otra época, consideraban
protección suficiente, lo que hoy sería
risible para un niño con una pequeña palanqueta...

__________________

Letrilla del después...


Bajo el arco te miré.
Bajo el arco me besaste.
Bajo el arco te perdí,
cuando por él te marchaste.

Ahora cuando miro el arco
mi recuerdo se dispara,
porque al recordar tu cara,
revivo lo que me hablaste
y pienso si tu sabías
siquiera, que me mentías...

_____________

Olvido.


Al verlos allí, sin utilidad alguna,
testimoniando que fueron necesarios
y hoy olvidados y dejados
en un olvido apresurado
que no dió tiempo ni a cortar los cables
que soportaron durante años...

Pienso con qué facilidad ahora
se cortan los vínculos que estorban,
que ya no nos merecen utilidad
aunque hayan estado presentes
etapas largas de camino...

¡Ay! no quisiera parecerme
a los viejos aisladores de cerámica,
que un día soportaron, manteniendo
en perfectas condiciones
la conducción de energía eléctrica
y que ahora, abandonados,
enseñan a quien los mira,
que ya no sirven para nada útil...

_____________

Al mirar...


Al mirar cualquier cosa, se puede disparar la imaginación de cada uno, en una o varias ideas. En este caso concreto, observando el pié de una farola pública, hecha en hierro fundido se ve un relieve en el que aparecen la corona real de España, el número 7 en números romanos y más abajo, una fecha, la del año 1832, lo que traducido, significa que el molde para la fundición se hizo en el reinado de Fernando Séptimo en el año ya indicado.
No voy a entrar en abosoluto a calificar aquel reinado, ni su problemática, ni sus consecuencias. Tampoco las alianzas que se hicieron o deshicieron en los diferentes períodos que lo componen, desde las tensiones con Carlos IV, influencia de Godoy, guerra con Francia, emancipación de América, Década Ominosa, Período de Regencia de la Reina, etc, pero al leer la fecha y saltando como dije más arriba cualquier análisis, se me vino a la memoria, que en ese año de 1832, se produjo mediante la Pragmática Sanción, la abolición de la Ley Sálica, ante el nacimiento de la Princesa Isabel, origen después de las llamadas Guerras Carlistas.
En otro orden de cosas, en 1832, nacieron: don José de Echegaray, Político, Dramaturgo y además, Profesor de Matemáticas en la Escuela Especial de Ingenieros Industriales de Madrid, logrando además, ser Premio Nóbel de Literatura en 1905. También lo hizo don Emilio Castelar, Catedrático de Historia Filosófica y Crítica de España, extraordinario orador y fundador del periódico "la Democracia", crítico de Isabel II lo que le valió tener que marchar a Francia. Posteriormente, fue Presidente de la 1ª República Española. Ese mismo año, vino al mundo, don Rafael Romero y Barros, que estudió Filosofía en Sevilla, pintor y escritor, padre luego del que sería conocidísimo pintor Julio Romero de Torres.
Una simple mirada al resalte de la fundición de una farola, a veces, trae un sin fin de ideas...
______________

En ocasiones...


A veces, en ocasiones,
alguien que a priori nos parece nadie,
nos enseña con su silencio,
con su humildad, con su poesía,
quizá con su conversación,
que trás lo aparente,
suele existir algo más importante,
como en el mínimo charco ocasional
de una calle, quizá con agua sucia,
temporal, que posiblemente
sea efímero, pero que en unos instantes
en que supo asimilar la luz,
transmitió en su humilde espejo
el blanco nítido de una fachada
y el azul del cielo incomensurable...

____________

Viejos buzones...


Espera y esperanza, son dos palabras que tienen la misma raiz. En la actualidad parece que nadie quiere esperar y a veces tampoco tiene esperanzas y sin embargo hubo un tiempo no demasiado lejano en años, en que la espera era lo habitual; se esperaban las cartas, se esperaba para hablar por teléfono, porque había la llamada demora -de horas en ocasiones para poder establecer la comunicación- y sin embargo la vida estaba conformada de esa manera.

En la actualidad, la facilidad en las comunicaciones, ha hecho impensable para todos aquellos que no han pasado por aquellas situaciones, que la rapidez para informar de algo, estaba en enviar un llamado telegrama, redactado sin artículos, preposiciones y practicamente como oíamos hablar a los indios en las películas del Oeste americano utilizando el infinitivo, como por ejemplo: "abuela grave, venir pronto".

Hoy, el correo electrónico o la comunicación por teléfono automático o móvil. permiten estar en contacto con quien se desee, practicamente en cualquier lugar del mundo en segundos y sin embargo, ¿cómo puede ser lo mismo un mensaje en el que sólo se emplean las consonantes, que una bella carta de amor, que después de bien pensada, se escribía y se enviaba, dando tiempo a pensar cómo sería recibida y mucho más aún, en la esperada respuesta, si es que la había?

Al pasar por los buzones de correos, que aún conservan los rótulos para que las cartas llegasen a la distribución manual, pre-clasificadas, antes de que mediante los códigos postales, máquinas electrónicas lo hicieran a gran velocidad, he pensado: ¡qué pocas cartas de amor pasarán a través de vosotros..!

________________

Washington Irving



Paseando por el Barrio de Santa Cruz de Sevilla, se pueden observar numerosos monumentos, vestigios arqueológicos, calles recónditas, plantas que perfuman el ambiente y rincones de una belleza única, pero también, rótulos, placas, nombres evocadores y un sin fín de indicios o datos para seguir más extensamente cualquier tema relacionado con la Historia o el Arte.
En una calle, que está delimitada en una de sus lados por la muralla del Alcázar, pueden admirarse; desde vestigios de una conducción de agua potable del siglo VIII, hasta árboles muy añosos, a torreones que evocan multitud de leyendas o placas en mármol o bronce, alusivas a personas diversas. Una de éstas nos recuerda la figura del ilustre norteamericano Washington Irving. Este polifacético escritor, nacido el 3 de abril de 1789, estudió Derecho, dedicándose posteriormente a diversas ocupaciones, como comerciante, escritor romántico, viajero incansable, político y diplomático. Enamorado de España, en la que llegó a ser durante varios años Embajador de su pais en el nuestro, escribió numerosos libros sobre temas españoles; entre ellos: Vida y viajes de Cristobal Colón, Crónicas de la Conquista de Granada, Viajes y descubrimientos de los compañeros de Colón y como más divulgada: Los Cuentos de la Alhambra, obra en la que dibuja unas leyendas en aquél lugar mágico, contribuyendo a crear la romántica idea de un pais, que otros viajeros habían empezado a popularizar por sus costumbres y tipismo. Fue uno de los pocos privilegiados en poder alojarse en unas estancias de la Alhambra de Granada, junto al llamado Peinador de la Reina, lugar en el que existe otra placa, que recuerda su estancia allí.
Hay un pasaje en la vida de Washinton Irving, quizá poco conocido. Se trata de que habiendo perdido en su juventud a su prometida Matilda Hoffmann, que falleció a los 17 años, permaneció soltero toda su vida, si bien mantuvo una relación siendo ya mayor, con la también escritora Mary Selley al quedar ésta viuda.
Falleció el 18 de noviembre de 1859 y la ciudad de Sevilla, decidió recordar su amor a España en una placa de bronce realizada por el genial escultor valenciano, Mariano Benlliure.
______________

Invariable.


La copa de cerámica,
que embellece la entrada
de la rotonda en el jardín,
a veces parece como si pensara,
melancólica,
estática,
impertérrita,
que está allí simplemente,
para aumentar el ornato
de los árboles, de las plantas,
que como seres vivos
están sujetos a mudanza,
mientras ella, permanece sin crecer,
sin menguar, sin secarse,
sin precisar cuidados,
pero a cambio, tampoco experimenta
mejoras en su semblanza...

_________________

Equivocación.


¿Por qué tendemos a pensar
al contemplar los escalones
de la calle en cuesta,
que nos disponemos a subir?

Aseguro que al menos en esta ocasión,
se tomó la fotografía,
después de haberlos bajado,
pués el cuidado al hacerlo
no hizo posible admirar el entorno...

____________

A través...


A través de la cancela
guarnecida con una malla de acero,
que hace dibujos geométricos,
vislumbro más que veo
los palacios encantados
de la Colina Roja y mi mirada,
deslumbrada
imagina leyendas, amores, consejas,
conjuros, y mil pensamientos diversos,
en la luz cegadora del mediodía...

Y entonces recuerdo de nuevo,
los versos tantas veces oidos de Icaza,
que te hacen comprender más aún,
lo que será no poder captar aquel paraíso:
"...que no hay en la vida nada
como la pena de ser
ciego en Granada..."

________________

"La Tortajada".


Cuando paso por Granada, suelo entrar a tomar una copa en una bodega, aledaña a la Plaza Nueva, que en un ambiente agradable y cosmopolita, muestra; carteles, pinturas, dibujos, toneles rotulados con sus contenidos respectivos, ofreciendo a la vez un servicio amable y eficaz.
Es dificil encontrar acomodo, porque aunque las dimensiones del local no son pequeñas, es muy abundante la clientela y según en el lugar que te sitúes de la barra, contemplas unos cuadros u otros. En esta ocasión, me tocó admirar una vez más, el de una artista de variedades, con la pátina del tiempo y la ingenua representación no exenta de un toque de malicia de la época.
"Casualmente" -pienso que la casualidad no existe-, un diario de la ciudad, publicó ese día, bajo el título "Belle époque granadina" un documentadísimo artículo sobre esta famosa artista. Con los datos leidos y la foto que hice al cuadro, compongo este pequeño relato.
Se llamaba Consuelo Tamayo Hernández y nació en 1867, en un pueblecito cercano a la capital, llamado Santafé. El que crearon los Reyes Católicos en 1492, como campamento definitivo para el asedio a la Granada de Al-Ándalus, siguiendo los planos de Briviesca, es decir con cuatro manzanas de edificios, cortadas perpendicularmente por dos calles, que terminaban en cuatro puertas que cerraban el recinto. En este lugar, se firmaron las Capitulaciones de Colón con los antedichos Reyes para el primer viaje a las entonces llamadas Indias Occidentales.
Continuando con la artista: Se casó a los 14 años con el compositor Ramón Tortajada y de ahí su apellido artístico, empezando una cadena de actuaciones llenas de éxito en Music Hall, primero en Francia y posteriormente en todo el mundo, siendo admirada por los más altos estamentos de la época, como lo prueba haber sido condecorada por el Zar Nicolás II así como por el Kaiser Gillermo II. Sin embargo en España, fueron muy escasas sus actuaciones, limitadas a festivales benéficos y poco más. Ya mayor, se instaló en un palacete de la capital y al parecer se separó de su marido. Posteriormente, se retiró con parte de la familia que le quedaba en su pueblo natal, en el que murió en el año 1957, cuando contaba 90 años, practicamente desconocida para todos los que no fueran del ámbito familiar, siendo enterrada en el cementerio de Santafé.
La próxima vez que vuelva por esa bodega, al reparar en el cuadro, sabré ya algo de ella. D.E.P.

____________________

La calle estrecha.


La estrecha calle,
no se comprende fuera de
su entorno, de la vieja ciudad
de su clima, de las gentes
que la transitan, admirándola.

No por su porte ni por su prestancia.
Si, porque nos conduce
de una plaza con belleza,
a otra de imaginación plena.

Y por encima de todo, complementando
la esperanza conocida de a donde llegaremos,
el aroma mezclado de la Dama de Noche,
con su galán el Jazmín que trepa
por las palmeras...

Y partiendo de la plaza de las Cruces,
te conduce en unos metros
a la que levanta una estatua
a un don Juan, para siempre
allí inmortalizado...

Y la noche ya próxima, volverá
a encender tus pensamientos
con leyendas, con romances,
quizá con alguna vivencia
en aquellos lugares encantados,
de los que no deseas irte nunca
y en los que siempre
un jirón de tu alma se queda...

_________________

Blanco, verde, azul...


En la angosta calle,
en sombra proyectada por el sol,
se perfilan los elementos que componen
este sencillo y bello rincón.

La angostura, precisamente,
en vez de limitar la mirada
parece proyectarla aún más lejos
y las ideas, se quedan casi sin medida
y casi sin control...

La belleza de los jazmines, resalta
con el blanco intenso de su breve flor,
sobre un verde,
que a su vez contrasta una vez más,
con las paredes encaladas
del albo y limpio callejón.

Y más arriba, esperando confiadamente
a nuestros ojos
fatigados por la belleza,
nos espera el azul intenso
en el que se desborda la imaginación...
_____________

En la luz...

En la luz de la mañana,
bien temprano,
cuando los árboles aún
no se han despojado del sueño,
ni sus hojas de las últimas gotas
de la lluvia de la noche pasada,
me gusta sobremanera pasear
bajo sus ramas...

Esas ramas que día a día
veo crecer y en la que a intervalos
irregulares,
con un verde casi blanco,
nuevas yemas estallan...

Y sin embargo, llega el otoño
y la vida parece que se para...

Diría -por no hablar de muerte-
que millares de hojas caen
para descansar y que luego otras,
nazcan con renovado ímpetu
en las mismas ramas...

Y la luz, se sigue filtrando
tenuemente,
mientras saboreo al respirar,
ensanchando los pulmones,
el olor a tierra mojada,
y mi otoño asumido
revive recuerdos en la distancia...

______________

Adiós a Mercedes Sosa.

Esta mujer de largos cabellos negros, acompañada de su gran tambor, con esa voz en la que se apreciaban las modulaciones salidas de lo más íntimo del corazón, se ha ido.
Nos ha dejado una enorme cantidad de vivencias en el recuerdo, siendo casi imposible traerlas aquí todas, porque entre otras, está la juventud de una generación a la que pertenezco. Citaré algunas, como "Gracias a la Vida" , "Sólo le pido a Dios" o "el Homenaje a Violeta Parra" y quizá como la que más me emocionó, la que relata la peripecia de Alfonsina Storni entrando en el mar vestida de blanco... De sus últimas grabaciones, "Agua, Fuego, Tierra y Viento" y por supuesto con nuestro Joaquín Sabina "Violetas para Violeta", pertenecientes a los dos Cds editados este año bajo el título de Cantora.
Descanse en paz, esta mujer excepcional, apodada "la Negra", nacida en Tucumán que conoció el exilio en Francia y España durante un tiempo y que ha muerto en su Buenos Aires, habiendo conocido en vida un éxito enorme, desde que Cafrune la inició en la fama.
______________

Antes del bolígrafo.

Hace unos días, esperando la hora de un AVE en la cafetería de la estación de Córdoba, empecé a rellenar las cuadrículas de un crucigrama con mi portaminas y un señor ya mayor que estaba en otra mesa junto a la mía, me comentó: "ya somos pocos los que utilizamos el lápiz". Ante la posibilidad de conversar -mucho más agradable que hacer un crucigrama-, le contesté: "en efecto, pero yo suelo hacerlo con frecuencia, porque entre otras cosas, me permite eliminar sin tachaduras, lo que por otro medio sería imposible".
Seguimos hablando y recordamos marcas de lápices: Él como yo, habíamos seguido estudios similares y practicamente habíamos experimentado con los mismos elementos, dibujando técnico y artístico, por lo que comentábamos los mismos avatares. Salieron a relucir los Johann Sindel fabricados con cedro americano en el Ferrol hasta los años 80 del pasado siglo, pasando por otros como Staedtler, o también en España Massat, comentando de pasada los grados de dureza y tonalidad, según tuvieran más grafito o menos en la masa de la mina, y como la representaban con las letras B para los más blandos y H para los de mayor dureza. También salió a relucir Darwet en su clasificación de 9B a 9H, así como la clasificación americana, de 1 á 4, equivalentes del nuestro, (europeo) , B a 2H.
Llegaba la hora de mi trén y hubo que dejar la conversación, si nó, hubiéramos continuado ni se sabe hasta donde, porque nos faltaba mucho todavía como recordar los lápices para escribir -originariamente japoneses o chinos- sobre cualquier superficie pulida y uno más, extraño donde los hubiera, practicamente desconocido por las generaciones actuales, que llamado "de tinta", se utilizaba como un lápiz más, pero si se quería que su trazo fuera permanente, se humedecía y al escribir, quedaba como si se hubiera utilizado una pluma.
Por supuesto, excluidos los técnicos y los artistas, el lápiz quedó relegado en el uso diario por el llamado bolígrafo, que fue la revolución en su día de la escritura, pero eso sí, lo escrito con él, no se puede borrar facilmente y esa era la principal ventaja del lápiz. He aquí la paradoja, lo menos durable es muchas veces más práctico...
______________

Duda.

No sé si mirar las estrellas.
No sé si mirar el brillo del mar.
No sé si mirar a lo lejos,
donde el horizonte parece
la tierra terminar...

Pero después de pensar un poco,
creo que miraré al fondo de tus ojos
y entonces,
sonriendo por haberte encontrado,
sabré que no tengo
que buscar ya más...

______________

Ensueño.


En la esquina de una calle,
se aprecia una casa, rodeada
de un jardín de árboles añosos
en los que el tiempo parece no contar...

¿Qué pensar de la redonda balconada?
El aroma de azahar, aún reciente
del naranjo próximo,
a la imaginación nos habla
trayéndonos la imagen
de sus pétalos blancos
y el jardín, estallando en un sin fín de olores,
nos llega, haciéndonos creer que estamos
en el lugar mágico inexistente
de nuestros más deseados sueños
al contemplar esta esquina mágica
que sí existe...

___________________

La mirada.


La vista se deleita
ante la bella estampa
de un rosetón en piedra labrada,
que juega con el seis y el cinco
para en un lenguaje sin palabras,
mostrar unos códigos, al que sabe
interpretar la escritura arcaica...

Está allí, para tamizar la luz y que
la vibración tranformada
haga llegar al espíritu, sensaciones
de otro modo no captadas...

Un breve respiradero lobulado,
rodeado de azulejos de Triana,
situado en una enorme pared
alba, por la cal allí empleada
cubierta por rectas filas
de tejas árabes, firmemente colocadas...

Justo al lado de una torre
con hiladas de ladrillos bien firmes,
en que encajan hierros forjados
formando una balconada
y más arriba, más hierros curvos
protegiendo las campanas...

Y más arte y más belleza,
en más azulejos de brillo,
de Triana, logrando sumar belleza
en la silueta,
que lanza al azul su bella traza...

__________________