Sorpresa

Miró despacio.
Observó con detenimiento
y cada vez que lo hacía,
sentía
que aquella cara le era antipática.

Veía los ojos fríos,
la adusta mirada.

La expresión distante
como si una mueca despectiva
en ella, siempre estuviera instalada.

No le gustaba en absoluto lo que veía
y sin embargo,
a aquella imagen
no podía odiarla.

El espejo estaba devolviendo
lo que se le anteponía.
Y ante él,
ella era la que estaba...

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2 comentarios:

Natalia dijo...

Gracias por tu visita a mi blog!!
He estado ausente durante una dura semana pero ya he vuelto.
Me parece interesantísimo tu blog... yo soy una amante de la historia ; en especial del periodo en el que el Santo Oficio tejía su manto negro por nuestras tierras.
Te leo
Natalia

Jaclo dijo...

Buenos días Natalia:
Gracias por tu opinión sobre el blog. Ya hablaremos de Historia -(s).
Tomo tu promesa de volver a leerme.
Saludos