Contemplando.

Mirando el fuerte chorro
de agua que cae al estanque
formando turbulencias,
nos es dado contemplar
otra dimensión, dentro de la nuestra,
en la que viven, distintos
y dependientes de nosotros
-aunque no lo sepan-
otros seres, que simplemente nos temen
y posiblemente nos detestan.

Las carpas del estanque,
vistas como masas oscuras
bajo el agua, acuden presurosas
a las migas de pan que a él se arrojan
con displicencia.

Los patos, coexistentes con aquellas,
participan de una doble vida,
terrestre y acuática, según les parezca.
y también acuden apresurados
ante la noticia: cae comida nueva...

Las palomas, zurean y giran
y también si ven alguna migaja de pan,
un vuelo corto para tomarla,
perfilan y su temor en su pequeño corazón
encierran...

Sólo los gorriones, más inquietos,
más desconfiados
-porque nos conocen-
no se fían y en cortos vuelos
para aprovechar alguna miga,
en un recorte rápido,
dan un descanso a su piar
y con el pico la toman a porfía
huyendo de inmediato...

Y a veces un pensamiento surge
intermitente y sin respuesta:
¿En qué estanque sin agua
pero lleno de aire,
estamos inmersos los humanos?
¿Mirarán nuestros movimientos
-que no pensamos dirigidos-
los que nos echan las migas
por las que disputamos
sin que podamos verlos?...
__________________

2 comentarios:

Princesa.triste.115 dijo...

Hola Jaclo.

Interesante entrada.
En primer lugar te diré que me gusta mucho la foto, es una instantánea preciosa.

Yo solía ir a echarle migas de pan a los pececitos cuando mis hijos eran pequeños, lo pasábamos bien. Hoy ya son mayorcitos.

Interesantes preguntas las que haces, pero tienen respuestas? Yo creo que no miran nada, son egoistas.

Un saludo

Jaclo dijo...

A veces las preguntas, no tienen respuesta, o tienen varias, que es peor.
Un saludo.